Desde la playa hasta explanada de la parroquia meditamos las estaciones del Vía Crucis. Llegados al templo celebramos la Liturgia de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo. Luego procesionalmente se acercaron todos los fieles para venerar la Santa Cruz (Tupaitu) con una genuflexión y con un beso, adorando así a Jesús en el madero.
«Este es el árbol de la cruz donde estuvo suspendida la salvación del mundo; vengan y adoremos»